Hace unas semanas leí un excelente libro llamado Mentor Like Jesus (Mentorea como Jesus, título no esta en español aun). El autor Regi Campbell es un hombre de negocios muy exitoso. También es un seguidor comprometido de Jesucristo. Hace unos años, Dios lo llevó a tomar una incitativa muy poderosa y ejemplar: servir de mentor a un grupo de hombres mas jóvenes que él para poder compartir las cosas que ha aprendido en su caminar con Dios, y para servirles de guía y apoyo.

Al poco tiempo de haber comenzado a trabajar con sus ‘discípulos’, entendió el poderoso ejemplo que Jesus mismo nos había dejado. En su libro, él delinea principios básicos que Jesus usó como mentor a sus 12 discípulos:

Jesus lo hizo en el contexto de un grupo. Si, con algunos se llevaba mas que con otros, pero siempre andaban en grupo. Jesus era intencional con su grupo. No era algo casual. No se reunían a platicar a ver si algo bueno salía de las platicas. Jesus les enseñaba, los corregía, les modelaba como caminar con Dios.

Aparte de que es mas eficiente trabajar con un grupo de personas, estas mismas personas tienen una misma meta: ser mas como Jesus. Esto crea presión. Buena presión. Porque aun que el mentor no este presente, los otros del grupo estan cerca para checarte y darte un empujón en la dirección correcta.

Jesus escogio a sus discípulos. Despues de una muy larga conversación con el Padre, Jesus sale a escoger a 12 hombres. Muchos siguieron al Maestro, pero él cuidadosamente eligió solo a doce.

Es buena idea buscar y pedirle a alguien que nos sirva de mentor, pero es mejor idea que las personas que pueden ser usadas por Dios como mentores busquen a quienes mentorear.

El rol de mentor de Jesus tuvo un comienzo y un fin. No era para siempre. Su trabajo como Mentor a los que les dejaría encargado el gran trabajo de llevar las Buenas Nueves hasta lo último de la tierra duró solo 3 años.

Cuando el tiempo es limitado, nos concentramos en lo esencial. Nos enfocamos. Al saber que hay una fecha tope, se nos hace mas facil trazar lo que hay que hacer y cómo lograrlo.

Jesus tenía una verdad que compartir. El se tomó su tiempo para enseñar esta verdad, pero mas que todo la vivió frente a sus discípulos.

Todo mentor tiene un conocimiento más amplio de alguna verdad. El tiene más experiencia en esta verdad. Por eso de mucho valor que la comparta con otros.

Jesus oraba. El oraba con sus discípulos, por sus discípulos, por los discípulos de sus discípulos y les modelaba una vida auténtica de oración – ¡siendo El mismo Dios!

La oración es un aparte integral de un grupo de mentoreo. Oran juntos, oran los unos por los otros y juntos experimentan oraciones contestadas.

Jesus enseñaba haciendo. El no era una catedrático, no un instructor. El les enseñó sobre la oración orando, servicio sirviendo, perdón perdonando, etc.

El mentor se toma el tiempo para explicar, pero mas que nada, abre su vida ante el grupo. Es transparente con su diario vivir. El ejemplifica cosas, tal vez básicas para él, pero que le pueden cambiar la vida a otra persona.

Jesus era un mentor en cualquier lugar. En el camino, en un jardín, cerca del pozo, en la casa de Pedro, en la sinagoga, en las montañas, y en el mar.

El mentor y su grupo no se deben de limitar a un lugar especifico, como algún salón de una iglesia, por ejemplo, o e la casa de una sola persona. El mentor se sale de su zona de comodidad, y busca encontrarse con sus ‘discípulos’ en donde están – ya sea en su lugar de trabajo, estudio, vivienda, etc. Así el mentor podrá tener una mejor perspectiva y así podrá brindar mejor ayuda y guía.

Jesus tenía un compromiso alto con sus discípulos, y también les requirió del mismo compromiso. El fue quien dijo, “El que no toma su cruz, no puede ser mi discípulo”.

Sin un serio compromiso, nadie será beneficiado en un grupo de mentoreo. Esto requiere de mucho sacrificio y hasta tener que declinar otro compromiso por cumplir con este. Tanto el mentor y el resto del grupo están invirtiendo tiempo y sacrificio.

Estos son los principios básicos que aprendí de este libro. Le pido a Dios que sea una realidad en mi vida al igual que en tu vida. Si varias de nosotras ponemos en práctica estas cosas que Jesus modeló, vamos ayudar a avanzar en Reino de los Cielos con mejor eficacia.

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La Bendición de un Mentor

by on January 24, 2012

¿Qué es un Mentor?

Un mentor es una persona mayor y con más experiencia que ayuda al desarrollo de otra persona (un colega joven) en áreas especificas ya sea de trabajo o en la vida en general. Un mentor sirve de modelo. Es como un asesor de confianza que está en la posición de ofrecer orientación valiosa. La inversión de tiempo, atención e interés de parte del mentor tienen el único fin de ver triunfar a la otra persona. Naturalmente, para que sea beneficiosa esta inversión, el colega joven debe tener el mismo compromiso hacia su mentor y compartir la misma determinación de cumplir con todo lo acordado para el periodo de mentoreo.

El proceso de mentoero debe tener un tiempo de comienzo y un fin. No es para siempre. Esto permite que tanto el mentor y el colega joven se enfoquen en áreas especificas. Tampoco es necesario ni eficiente para ninguno de los dos tener una relación muy larga de mentoreo.

Necesitamos Mentoras

Indudablemente tu y yo necesitamos mentoras si queremos pelear la buena batalla, acabar la carrera y guardar la fe (2 Timoteo 4:7). Necesitamos que nos ayuden a navegar en las cosas básicas de la vida Cristiana. Que nos ayuden a entender y vivir el diseño y plan de Dios para la mujer. Que esposas nos modelen como honrar, respetar y servir a nuestros maridos. Que madres nos ayuden y guíen en la crianza de nuestros hijos. Que nos ayuden a administrar nuestro tiempo, nuestro hogar, nuestras finanzas, etc. ¡Que alguien desinteresadamente nos haga ver y ayude corregir las cosas feas en nuestras vidas! Y que alguien que ya ha alcanzado los sueños que tenemos nos eche mano y nos ayude a alcanzar los nuestros.

El mentoreo es un elemento esencial en la vida Cristiana. Pienso en Pablo cuando dijo “Imítenme a mi así como yo imito a Cristo” (1 Corintios 11:1), claramente se esta poniendo en posición de mentor. Jesus mismo lo hizo por los 3 enteros años que la Biblia documenta su ministerio aquí en la tierra. El fue el mentor de 12 discípulos, quienes después de su partida trastornaron al mundo entero con Su mensaje. ¡Que efecto tan poderoso tuvo el modelo de la vida de Jesus!

Como buscar una mentora

Si existe un área en tu vida en donde desees mejorar, busca a una mentora HOY. Ora y pídele a Dios guía. Probablemente tengas varias opciones, o tal vez no. Como sea, Dios te dará una respuesta. Si tienes varias opciones, busca a una hermana en Cristo en quien tu vez un genuino caminar con Dios. Pregúntale si te puede servir de mentora en X o Y área en tu vida. Comprométete a ser honesta, abierta al consejo y valorar todo el tiempo y ayuda que te pueda brindar. Acuerden con un límite de tiempo para esta relación de mentoreo, ¡y alístate para que tu vida sea transformada!

Una de las mejores cosas que vas a poder hacer tu misma es de servirle, en el momento adecuado, de mentora a otras mujeres que vienen detrás de ti. ¡Todo para gloria de Dios!

 foto por austinevan

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5 Cosas que hubiera hecho diferente entre los 16 y 20 años de edad:

  1. Me hubiera preparado mejor para ser esposa y madre


  2. Me hubiera dedicado a descubrir y enriquecer mis pasiones, dones y talentos


  3. Hubiera invertido una buena cantidad de tiempo y recursos en aprender y/o mejorar habilidades necesarias no solo para mi próxima etapa en la vida, sino también para cumplir con las tareas que Dios tenía para mí


  4. Le hubiera ayudado a mi mamá mucho mas intencionalmente con la administración del hogar


  5. Hubiera usado de mi tiempo y energías para ayudarle a madres con hijos pequeños


Cosas que le doy gracias a Dios que me permitió hacer:

  1. Ayudarle a mi mama en la casa


  2. Llevarme muy bien con mis hermanas


  3. Participar en viajes misioneros (aunque ahora pienso que hubiera buscado más oportunidades de estas para servir)


  4. Servir en prácticamente todos los eventos y actividades en la iglesia 


  5. No ver TV

Arte por nyoin

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Una Madre con Proposito

by on January 16, 2012

Naturalmente queremos cuidar y proteger a nuestros hijos, alimentándolos con comida nutritiva y proveyéndoles de abrigo y techo. También queremos proveerles de la mejor educación posible. Pero muchas veces, todo este trabajo, que es esencial, nos distrae de nuestro verdadero llamado que encontramos en Deuteronomio 6:4-9:

»Oye, Israel: Jehová, nuestro Dios, Jehová uno es.

»Amarás a Jehová, tu Dios, de todo tu corazón, de toda tu alma y con todas tus fuerzas.

»Estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón. Se las repetirás a tus hijos, y les hablarás de ellas estando en tu casa y andando por el camino, al acostarte y cuando te levantes. Las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas.

Mi meta con mis hijos no es solo de atravesar cada día haciendo las cosas que se tienen que hacer para que crezcan en un ambiente limpio, saludable e integral. Aunque definitivamente no es mi meta, todo esto viene a ser un resultado de mi verdadero objetivo.

Mi principal objetivo: hacer de mis hijos discípulos de Cristo, cada momento de cada día con cada uno de ellos. Dios me ha puesto en la posición especial y privilegiada de formar el carácter de Cristo en sus vidas. Esta es mi meta. Este es mi propósito de estar en casa con mis hijos.

¿Como puedes formar el carácter de Cristo en tus hijos?

Decide que sea una prioridad en tu vida. Esto significa que cuando se te presente algún conflicto que te impida o dificulte formar Cristo en sus vidas, podrás escoger sabiamente. Tendrás el valor y las fuerzas para decir NO ante cualquier situación, esto incluye actividades que no necesariamente son malas, pero que no aportan a formación de un carácter Cristo-centrico en sus vidas.

Que lo vean primero en ti. Todos salen ganando cuando vives como discípula de Cristo. Lee tu Biblia todos los días. Ora constantemente. Háblale a otros de Cristo. Sirve gozosamente en tu iglesia.

Dedícale mucho tiempo. Jesucristo dedicó 3 años enteros a sus discípulos. Y para nuestro alivio, El no usó de ningún programa ni curriculum. El simplemente vivió su fe ante sus discípulos. Lo que había aprendido del Padre, eso hacia, eso hablaba. ¡Este es nuestro modelo perfecto! No necesitas una programación especial con tus hijos, aunque hay muchos recursos que pueden enriquecer la experiencia. Pero lo que tus hijos realmente necesitan una EXPERIENCIA. Tu eres la persona ideal para darles esta experiencia. No desistas compartir con ellos sobre Cristo, Su creación, y sus principios.

Una Gran Esperanza

No olvides que aunque toma mucho tiempo, sacrificio y trabajo, los años son cortos y pasan muy rápido. Confía en la gracia y misericordia de Dios cada día. Y no olvides que lo que el hombre siembra eso cosecha. Un día, cuando menos lo esperes, tendrás hijos mayores y maduros. Seguros e independientes, seguirán dejando que Dios continúe en sus vidas el trabajo que tu comenzaste: formar el carácter de Cristo en sus vidas.

foto por Wilson X

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Una Vida de Oración Apasionada

by on January 13, 2012

Mis padres nos enseñaron a orar desde muy temprano en nuestras vidas. Todos los días orábamos como familia. Ellos nos ayudaron a reconocer todas las bondades que Dios mostraba a nuestra familia día a día, y nos instruyeron a dar gracias. Ellos nos enseñaron a través de su ejemplo al dejarnos escuchar sus sinceras oraciones a Dios y a través de su instrucción cuando nos ayudaban a formular nuestras propias oraciones. Dios utilizó a mis padres al darme un fundamento sólido en mi vida de oración.

A través de los años puede ver una gran cantidad de oraciones contestadas. Demasiadas para enumerar. Desde muy pequeña yo sabia que Dios era capaz y poderoso para contestar cualquier oración. Desde mis oraciones sencillas e ingenuas, hasta peticiones que hacia con todo mi corazón.

Al pasar los años, aprendí sobre las leyes de la naturaleza. Aquí ya había una tentación para dejar de creerle a Dios por milagros. Pero Dios en su gracia aun me ha ayudo a resistir dudarle y a seguirle orando, creyendo que El contestará.

Ahora, cada vez que enfrento una situación difícil, o veo que alguien a quien quiero va por un mal camino, o percibo que una crisis esta por comenzar, vengo ante Dios y derramo mis pensamientos, dudas, temores y todo mi corazón ante El. Durante este momento intenso de oración es usualmente cuando El me comienza a contestar, aquietando mi corazón, primeramente. Luego trato de escuchar atentamente a Su voz, que me de dirección. Si solo hay silencio, espero. Algunas veces me ha tenido esperando por días, y a veces semanas. Y en estos momentos es cuando con mas frecuencia vengo ante El a buscar de Su respuesta. Inequivocadamente, ¡El responde! A Su tiempo, pero con Su sabiduría. En las ocasiones donde sé que el enemigo anda cerca queriendo devorar o desanimar, oro en voz alta. También busco intencionalmente apartar tiempo para darle gracias por todas sus bendiciones en mi vida y adorarlo como mi Rey. Trato de hacer esto en voz alta también.

Así como mis padres me enseñaron a orar, también lo estoy haciendo con mis hijos. Oramos antes de cada tiempo de comida, después del devocional de la mañana, y antes de acostarse a dormir. Si hay alguna necesidad pendiente o urgente o si Dios ha contestado una de nuestras peticiones, oramos a cualquier hora en cualquier momento. Cuando estoy en una situación que requiere de intensa oración, le digo a mis hijos que voy a estar en el cuarto orando para que no me molesten. Me encierro en el cuarto, me pongo de rodillas y clame a mi Padre celestial. Mis hijos pacientemente me esperan. Al terminar, usualmente están ansios de saber como me fue. Es una alegría poder vivir genuinamente mi fe ante ellos .

Hace años escuche a mi papá dar la siguiente sugerencia, “Cada vez que tengas una duda o un temor, ¡conviértela en oración!” Definitivamente me ha funcionado.

Dios merece que apartemos tiempo especial para buscarlo en oración. Pero no olvides que El esta disponible y deseoso a que clamemos a El a cualquier hora, en cualquier lugar y por cualquier razón. Hasta que lo comencé a aplicar fue que realmente entendí lo que quería decir este verso tan sencillo pero poderoso, “Orad sin cesar.” (1 Tes. 5:17)

¿Cómo esta tu vida de oración?

foto por kusito

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Constante Preparación

by on January 11, 2012

Una mujer virtuosa tiene su mira puesta en el premio, en el día en que se presente ante su Señor y Creador para rendir cuenta de lo que ella hizo con su vida aquí en la tierra.

Mientras llega ese glorioso día, ella se prepara. Ella se capacita para realizar las cosas que Dios le ha encomendado que haga. Ella dispone de su tiempo para mejorar sus habilidades y aprender nuevas cosas que la ayudarán a hacer su trabajo para Dios con excelencia.

Una mujer con carácter virtuoso se prepara para enfrentar con coraje y confianza la próxima etapa de su vida. Por eso no tiene temor a dar pasos importantes en su vida como lo son el matrimonio y crianza de hijos, entre otros.

Al cometer errores, porque los tendrá, ella rápido busca corregirlos. Toma responsabilidad de sus fallas, y se esmera en cambiar el curso de acción aunque le cueste esfuerzo porque ella sabe que vale la pena. Al enfrentar desánimo, ella levanta su mira y recobra su enfoque: Cristo.

La mujer virtuosa desarrolla un estilo de vida de constante preparación. El aprender no termina siempre y cuando sea para buscar cumplir la voluntad de Dios para con su vida. Pero hay un premio, ella sabe que Dios es galardonador de los que le buscan.

¿Como estas usando tu tiempo? ¿Que estas aprendiendo? ¿Hay algo que Dios quiere que conozcas y entiendas? ¿Que temas te gustaría estudiar? ¿Que habilidades quisieras formar en tu vida? ¿En que te tienes que ejercitar y estar lista para la próxima etapa de tu vida?

foto por sean dreilinger

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La Biblia Cronológica

January 2, 2012

Si hay un elemento que me ha ayudado a mantener la disciplina de la lectura bíblica es tener un plan diario. En los últimos años he leido toda la Biblia en 90 días, el Nuevo Testamento en 60 días, y toda la Biblia otra vez en 18 meses, entre otros planes. Este año comencé a [...]

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¡Feliz 2012!

December 31, 2011

El nuevo año es para recordar y reconocer la bondad, misericordia y provisión de Dios del año viejo. También es para renovar fuerzas, afirmar la visión y seguir fielmente en la carrera de la vida Cristiana. Que Dios te bendiga y prospere su propósito en tu vida este nuevo año. ¡Soli Deo Gloria!   “El [...]

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