Oct 14

Foto por webgrl.

Se conocida por tus valores. Distingue los valores que te caracterizan, y determina, a propósito, a ser conocido por ellos. Ejemplos de algunos valores: Gozo, compromiso, convicción, valentía, cortesía, diligencia, generosidad, harmonía, madurez, integridad, liderazgo, gentileza, respeto, verdad, sabiduría, etc.

Elige bien tus palabras. No dejes que tu boca ponga tropiezo a reputación, o aun, a tu propio empleo. Escoge bien tus palabras y solo utilízalas para pedir dirección, estimular a otros, ayudar a los nuevos o quienes saben menos que tu, y para afirmar. A toda costa, evita el chisme, criticar a los demás (especialmente a tu jefe), y juzgar a otros (tus compañeros de trabajo o clientes).
Ten presente que es mejor ser rechazada por defender lo que es correcto, que de ser querida por ser tibia en tus convicciones.

No tengas NINGUN contacto físico con el sexo opuesto (a menos que seas doctora, enfermera, policía o entrenadora personal). No existe ninguna razon por la cual alguien del sexo opuesto ponga mano sobre ti, en ninguna parte del cuerpo. A lo mas, puedes da un firme apretón de manos al saludar a tus clientes. Nunca uses tu atractivo físico para obtener un avance en tu carrera profesional. Estate alerta de alguien que potencialmente te puede causar algún daño, especialmente físico. Busca ayuda de inmediato si te encuentras en una posición peligrosa.

Mujeres casadas: Que tu esposo sea conocido donde trabajas por tus amables palabras sobre él. Cada vez que hables de él, honrarlo.

Las mujeres solteras: Que todos sepan que buscas vivir una vida de pureza y paz.

Vístete para llamar la atención a tu cara y tu carácter. Desiste la tentación exponer alguna parte de tu cuerpo, ya sea al descubierto, o por usar ropas muy pegadas al cuerpo. No importa que esté de moda, la ropa es para abrigarnos y cubrirnos, no para hacer llamar la atención al cuerpo. Se selecta en escoger tu vestimenta. Usa colores que te quedan bien con tu tono de piel y pelo. Usa estilos que te ayudan a ver elegante, no como una mujer cualquiera. Aprende a usar bien el maquillaje. Busca un estilo atractivo para tu cabello. Cada mañana, vístete sabiendo que vas a tener un día exitoso. La clave: atrae atención a tu rostro y a tu carácter.

Estate alerta a cualquier oportunidad para compartir las Buena Nuevas*:
1. Ama genuinamente. Tratarlos como si fueran hermanos y hermanas en Cristo que te son muy queridos. En resumen, ámalos como nunca han sido amados.
2. Se gozosa. Todo el mundo se siente atraído a la alegría, y nadie te va a culpa por ello. Ellos van a querer lo que tienes.
3. Trabaja duro, muestra una buena ética de trabajo y se exitosa. Se la mejor en lo que hagas. Todo el mundo admira el éxito y el esfuerzo sincero. Se te va a respetar por ello.
4. Se verdaderamente útil. Aporta algo en la vida de todos los que conoces. Haz que se sientan mejor acerca de sí mismos de una manera limpia y pura.
5. Se generosa. Cuando los demás te ven dando, reconocerán a Dios en ello.
6. Se amable y alegre en tu justicia. Busca la justicia y no condenes. No lo condenes, pero siempre adopta una postura moral bíblica – no excuses el pecado. Al negarte a participar de su pecado, no lo hagas de una forma que dice “Yo soy mejor que tú.”
7. Se sincera y abierta. Comparte acerca de tus luchas. Sea prudente… La gente tiene miedo de lo desconocido. Permite que la gente te conozca y vea que no muerdes, no los pases “sermoneando” y no les guardes ningún secreto.
8. No hagas cosas religiosas para ser vistos por los hombres. Deja que tu justicia sea la pureza de corazón y de la intención.
9. ¡Reconoce a Dios! Habla de Dios y de Jesús cuando el momento lo amerita, de manera espontánea. Por ejemplo, podras decir: “¿No es un día hermoso que Dios ha hecho?” O “Dios me ha bendecido con buena salud”. En ciertas ocasiones, podras decir algo como: “Si no fuera por Jesucristo, estaría en mi camino al infierno”.
10. ¡Estate lista! Siga la dirección del Espíritu Santo en saber quién está listo para recibir el mensaje.
Con el tiempo, alguien se abrirá y te hara una pregunta como “¿Por qué siempre andas feliz?” O “¿Por qué no XXXX? Contesta honestamente, hablando de tu compromiso con Cristo y lo el ha hecho en tu vida. Cuando el momento sea el correcto, comparteles la historia del evangelio en detalle. Si ganas una tan sola alma, y todo esto vale la pena.
Ten en cuenta que probablemente no vas ganar a todos tus compañeros de trabajo para Cristo. Sólo un alma más necesitada es suficiente. Y cuando tengas la bendición de ver a uno venir a Cristo, se te hará mucho más fácil de impresionar a los demás con Cristo.

Despídete con gracia. No quemes tus propios puentes, como dicen. Dentro de lo que puedas, no dejes mal nombre. Por muy injusta que haya sido la situación, se amable, porque todos están librando una dura batalla.

 

*Esta lista la adapte de una que hizo Michael Pearl.
Oct 9

Foto por foreversouls.

Esta es una continuación de una lista de áreas de carácter que debemos infundir y promover en la vida de cada uno de nuestros hijos.

Parte 1 Parte 2

No te preocupes cuando tus hijos no te escuchan, preocúpate de que siempre están mirando. ~ Robert Fulghum

SERVICIO

Una vida de servicio promueve un estilo de vida no ego céntrico. Servicio es el trabajo que hacemos a beneficio de otra persona, una institución o una organización; servicio también es cuando ayudamos con nuestras fuerzas, ideas o recursos.

El servicio se aprende y practica en el hogar. Hagamos cada momento oportuno para enseñarle a nuestros hijos a ser serviciales. Esto se logra cuando primero les enseñamos a tratar a los demás como a superiores a ellos mismo.

Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo. Fil. 2:3

Los más chicos deben saber respetar y admirar a los más grandes, buscando oportunidades para servirlos. De igual manera, los más grandes deben estar conscientes de las limitaciones de los pequeños y buscar brindarles ayuda. Como padres, tenemos que enseñarles a nuestros hijos a mostrarnos respeto a través del servicio. Primero, ellos tienen que tener consciencia de que se les necesita. Después, tienen que aprender a tomar iniciativa y ofrecer ayuda cuando miran alguna necesidad que ellos pueden llenar. Un hijo que solo atiende a las instrucciones especificas no es necesariamente servicial. El servicio genuino se marca cuando nace de la bondad y sencillez del corazón. ¡Busquemos crear en ellos ese corazón!

El servicio los llevara a lugares de honor y grandeza.

HUMILDAD

La humildad es una actitud. Es el reconocimiento y aceptación tanto de las fortalezas como de los límites que uno tiene. No es tan difícil enseñarle a un niño a ser humilde. Entre más temprano comencemos, mejor.

Si ves que tu hijo tiene alguna habilidad especial o talento, díselo y apláudelo. Pero inmediatamente recuérdale que es Dios quien le dio esa aptitud, por lo tanto debe cuidar de usarlo para honra y gloria de Él. Si notas que a tu hijo se le está subiendo a su cabeza ciertos logros, ten una buena platica con él. Anímalo a que busque estar primeramente agradecido con Dios por permitirle tener tales logros, y luego encamínalo a servir o ayudar a otros a través de sus logros.

Si notas que le cuesta hacer algo, o que se compara con personas que pueden hacer algo mejor que él, recuérdale que su mejor esfuerzo es lo que importa. Cuando un niño comprende que todas las personas tienen diferentes talentos y habilidades, con más facilidad aceptara su dificultad de hacer algo difícil para él, produciendo en él un espíritu de humildad.

Si exponemos a nuestros hijos a las Escrituras desde temprano, ellos van a tener la perspectiva correcta de la historia y el mundo. Esto les ayudara a comprender fácilmente su aportación a la misma.

COMPASION

Las personas compasivas son las que están haciendo una diferencia en nuestro mundo. Por eso debemos desear que nuestros hijos sean personas compasivas desde bien temprano en su vida. Una persona compasiva tiene una profunda conciencia del sufrimiento otros, junto con el deseo de aliviarlo.

Una forma sencilla y práctica que mi mamá usaba para enseñarnos a ser compasivos desde muy pequeños era de tener una lista de oración por niños enfermos o con deseabilidades. Cada noche orábamos por salud, protección y bendición para estos amiguitos en necesidad. Cuando los mirábamos, en vez de tener curiosidad, lastima o menosprecio, nos llenaba de gran gozo ver lo que Dios estaba haciendo en la vida de ellos.

Esta lista no se limitaba a la salud, también incluíamos a personas en desempleo o alguna otra crisis personal. Esto nos ayudó a estar pendientes de los problemas de los otros y poder ayudar a través de la oración. A medida que fuimos creciendo, se nos animaba a ver las necesidades de otros y buscar ser de ayuda y bendición.

Es fácil hundirse en nuestros propios dolores y problemas. Pero si le ayudamos a nuestros hijos a estar pendientes de los dolores y problemas de los que están a nuestro alrededor, les vamos a pavimentar un camino hacia la compasión y el amor.

CORTESIA

Los buenos modales en los niños son escasos estos días. Pero no es excusa para no requerirlo de nuestros hijos. No importa la edad, nuestros hijos deben mostrar cortesía. Buenos modales se resume en la bondad y respeto mostrado a las otras personas y sus posesiones.

Mis padres nos ponían a practicar la cortesía en la casa. Ellos pretendían ser personas conocidas (o desconocidas) y nos hacían que practicar con ellos. Esto nos ayudo muchísimo. Cuando estábamos con otros, ya estábamos seguros de cómo saludar y qué decir, y lo hacíamos bien. Como a los 5 años de edad me enseñaron a contestar el teléfono, “Buenos días, casa de familia Guerra, ¿con quien desea hablar?” ¡Eso es bastante para una pequeña niña! Pero lo tenía que hacer así, sino, no podía contestar el teléfono.

Cortesía Fácil

“Hola, mi nombre es __________, ¿Cuál es el tuyo?”
“Bueno días”
“Por favor”
“Gracias”
“Permiso”
“Buen provecho”

Cortesía Importante

No burlarse de otras personas diferentes a nosotros.
No burlarse del esfuerzo de otros.
No ser indiferente con un nuevo conocido. Mostrar interés genuino.
Mirar a las personas en los ojos cuando nos están hablando.
Dirigir toda nuestra atención a quien está hablando en público o que nos está dando instrucciones y a cualquier persona de autoridad que esté hablando.
Esperar con paciencia nuestro turno.
No dañar las posesiones de otras personas.
Cuidar las posesiones de otros.
Mostrar la misma cortesía con los grandes como los chicos; con los fuertes como los débiles; con los ricos como lo pobres

Oct 7
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En mi casa preferimos consumir comida que no ha sido tan procesada. Lo hacemos mas que todo por el valor nutricional que tiene la comida que no ha sido preparada con destino comercial. Otra gran ventaja es que preparar la mayor parte de la comida con ingredientes frecos (o poco procesados) es que ahorra bastante dinero.
 
He observado como algunas amas de casa ahorran BASTANTE dinero cocinando y horneando la mayor parte de su comida en casa. El secreto de su éxito: organizar bien el tiempo para preparar cantidades grandes de comida y almacenarla, usualmente congelada.
 
Me he propuesto mejorar en esta área y tratar de preparar cantidades grandes de comida para así ahorrar dinero del presupuesto familiar, comiendo comida de alto contenido nutritivo.  
 
Hoy decidí hacer mi granola en casa.  Es fácil de hacer, deliciosa, muy nutritiva y económica. A mi hija mayor (de 3 años de edad) le encanta ayudarme.

 

Receta

(por Mark Bittman)
 
Preparación: 5 min
En el horno: 30 min
Rinde 9 tazas (por lo menos 18 porciones)
 
A la base de avena se le puede añadir casi cualquier ingrediente seco que puedas imaginar: otros granos, grano de trigo, frutas secas, especias, vainilla,  canela, nuez en moscada, cardamomo, cáscara de naranja, jengibre cristalizado, mantequilla de maní, incluso virutas de chocolate. Y, por supuesto, cualquier nuez o semilla que se pueda imaginar: Estoy a favor de una combinación de semillas de girasol, semillas de ajonjolí y nueces.
 
Ingredientes
6 tazas de avena (no de cocción rápida o inmediata)
2 tazas de mezcla de nueces o  semillas: semillas de girasol, sésamo, nueces picadas, nueces, almendras o cashews
1 taza de coco rallado, opcional
1 cucharadita de canela molida
Pizca de sal
1 taza de miel
1 taza de pasas o fruta seca, optional
 
 
1. Precalienta el horno a 350 grados. En un tazón, mezcle la avena, nueces y semillas, coco, canela, sal y miel. Colocar en una bandeja para horno y poner en el horno. Hornea durante 30 minutos o un poco más, revolviendo ocasionalmente. La mezcla debe verse uniformemente marrón, entre mas cafe quede, mas crujiente quedará la granola (ten cuidado de no quemarla).
2. Retira la bandeja del horno y agregua las pasas o frutas secas. Enfria sobre una rejilla, revolviendo de vez en cuando hasta que alcance la temperatura del ambiente. Transfiere a un recipiente y almacenar en el refrigerador; donde se mantendrá por mucho tiempo.
 

Ideas para usar la granola 

IMG_2156Como cereal frío, con leche

Con yogurt

Con fruta fresca

Con avena o cereal calinte

Sobre cualquier torta de queso (cheesecake)

 

 
 
 
Oct 6

Foto por bitzcelt.

Esta es la primera parte de una lista resumida de los varios elementos de carácter que tenemos que forjar en la vida de nuestros hijos (lee aquí la introducción). Los padres somos los únicos responsables en formar estas áreas de carácter en ellos. Una vez que un hijo se apodera de estas herramientas, estará listo para enfrentar cualquier situación en la vida ¡y triunfará!

No hay ningún orden de importancia en esta lista.

DILIGENCIA

Nuestros hijos tienen que hacer todo con diligencia, esto eso, con prontitud y rapidez pero a la vez, con eficiencia y excelencia. Tenemos que enseñarles a obedecer una orden en el momento que se les da y no les podemos aceptar resultados mediocres, ¡nunca! Para esto, tenemos que dedicar tiempo enseñándoles como hacer las cosas bien: recoger los juguetes, guardar la ropa, poner la mesa, limpiar un baño, lavar el carro, etc. Una vez miremos que ellos pueden hacer algo por sí solos, démosle la responsabilidad y esperemos que lo hagan bien. No aceptes trabajos a medias, y nunca recompenses algo hecho sin el mejor esfuerzo. Enséñeles a apreciar las cosas bien hechas. Todos sus sueños pueden convertirse en realidad si saben hacer las cosas con diligencia

RESPONSABILIDAD

Tenemos que enseñarles a nuestros hijos a estar conscientes de sus obligaciones y que sean prontos en cumplirlas. Algo particular de la responsabilidad, es que es pertinente solo al individuo. Por ejemplo, la cocina de mi casa tiene que estar limpia. Yo lo puedo hacer ocasionalmente y puedo esperar que a alguien también se le ocurra ayudar. Pero para que mi cocina permanezca limpia – de tal forma que se pueda cocinar a diario con higiene y sin inconvenientes – alguien tiene que tomar la responsabilidad. Mientras yo no tome esa responsabilidad, voy a estar muy frustrada con el resultado de una cocina que no se limpia por sí misma. Lo mismo sucede con nuestros hijos. Si ellos no aprenden a tomar responsabilidad en la vida, van a vivir frustrados preguntándose porque cosas importantes no se resuelven por sí solas.
También es primordial que aprendan a tomar responsabilidad de sus acciones, o las falta de ellas. Esto lo podemos lograr cuando ellos se pueden equivocar sabiendo que les vamos a mostramos nuestra aceptación incondicional, pero al mismo tiempo los vamos a guiar a que corrijan su error. Si desde bien temprano son instruidos a pagar por sus errores, se les hará más fácil cometer menos de ellos a medida que van creciendo.

RESPETO

Tanto el niño como el joven deben saber respetar y conocer lo que deben respetar. Respeto, en resumen, es darle la estima y valor debido a una persona, circunstancia u objeto. Esto comienza cuando les enseñamos a nuestros hijos lo que es importante: la vida de cada ser humano, las relaciones que Dios nos da, la creación de Dios, los principios bíblicos, la sabiduría, la libertad, etc. ¿Qué es importante para ti? Pásalo a tus hijos. Demanda que ellos les den la estima y valor a lo que lo merece. De igual manera, ayudémosles a identificar las cosas que nos son de mucha importantes y las que definitivamente no tienen valor, tal como el egoísmo, el chisme, la burla, la glotonería, el menosprecio, soberbia, etc. Al enseñarles a  identificar y vivir dándole estima y honor lo que tiene valor, nuestros hijos podrán tomar decisiones sabias en sus vidas y gozar de sus resultados.

INTEGRIDAD

Dentro de la integridad se encuentra una serie de cualidades ligadas entre sí mismas e indispensables para la humanidad: decencia, equidad, honestidad, rectitud, verdad, imparcialidad, autentisismo y perfección. La integridad le ayudará a nuestros hijos a dar el siguente paso, y a darlo bien; a hacer siempre lo recto; a tomar el lado ‘correcto’ en un asunto; y a promover y celebrar la justicia. Tenemos que hacerles ver que van a enfrentarse con situaciones donde van a estar en peligro de perder bastante: una gran oportunidad deseada, un proyecto, una clase, un trabajo, un sueldo, un reconocimiento y tal vez a una amistad muy querida, por amor a la integridad. En estos momentos, ellos tienen que llenarse de valor y luchar por lo correcto. Cueste lo que les cueste. A la larga, es mas fácil cuidar nuestra integridad, que tratar de recuperarla. Por eso, desde muy temprano los tenemos que instruir en el camino de la integridad, aun en las cosas minúsculas de la vida. Hagámoslos responsables de sus faltas. Que aprendan a pedir perdon sin tener verguenza. Que paguen el precio de sus errores. Que con valor y honor defiendan al débil en una causa justa. Que sepan que siempre hay Alguien que los esta viendo que tiene el poder de recompensar al que hace el bien y lo recto.

Esta sociedad está escasa de hombres y mujeres que caminan en integridad. Démosle a este mundo hijos e hijas que tienen el valor de defender los principios bíblicos – aun con sus propias vidas.

Continuará…

Oct 3

Foto por foreversouls.

Ningún padre desea ver a un hijo fracasar. Mucho menos que lleve una vida mediocre y de poca aportación a la humanidad. De lo contrario, el momento que nos nace un nuevo hijo o hija, nos llenamos de esperanza y sueños. Nuestro corazón comienza a latir con deseos de gozo, salud y bienestar para nuestro hijo(a).

Pero el papel de padre o madre en la formación del hijo pueden ser tan agobiantes, y a veces confuso – por la sencilla razón que nuestro hijo o hija tiene un alma, una voluntad propia y un propósito específico para su vida, diseñado por Dios. ¿Cuál será el futuro de mi hijo? ¿Qué le debo de enseñar? ¿En qué va a sobresalir? ¿De qué lo tengo que proteger? ¿Qué es lo que le tengo que corregir? ¿Qué si me equivoco?

Estas preguntas son validas y muy importantes. Aunque las respuestas van a variar según cada uno de nuestros hijos, hay una forma de disparar con garantía y darle al blanco. Hay una sola ruta que determina el éxito en la vida de nuestro hijo. Nos podemos equivocar en varias cosas, pero si fallamos en esto, podemos esperar cualquier tipo de fracaso en la vida de nuestro hijo – y sus consecuencias.

Si nos proponemos nuestro corazón en esto, nos preparamos, esforzamos y perseveramos, la bendición y el gozo de su fruto serán incalculables, en la vida de tu hijo y aun en su descendencia.

En una sola palabra: CARÁCTER

Si dedicamos todos nuestros esfuerzos en formar el carácter de nuestros hijos según Las Escrituras, vamos a preparar estas vidas para disposición de lo que Dios tiene ya planificado para sus vidas. Para esto, tengo que (1)resistir la tentación de hacer de sus estudios escolares más importante que la formación del carácter. También tengo que (2) rehusar comparar su crecimiento espiritual y desarrollo intelectual con otros. (3) No puedo caer en la trampa de dejarlo aspirar las cosas vanas que el mundo ofrece. Y muy importante, tengo que (4) poner a un lado mi propia agenda para su vida, y estar atenta a lo que Dios quiere específicamente de cada uno de mis hijos.

¿Qué mas quiero que ver a mis hijos como instrumentos útiles en las manos del Creador? ¿Qué otra cosa deseo ver en mis hijos más que el fruto y bendición que producen sus vidas a traves de sus personalidades, intereses, habilidades y talentos?

Entre mas pequeños estén tus hijos, mas fácil es y más oportunidad tienes de hacer un buen trabajo. Si tus hijos ya están más grandes, pero aun están en casa, todavía tienes la responsabilidad de fomentar en ellos el carácter de Jesucristo.

En esta serie voy a dar una lista de disciplinas – o elementos de carácter – especificas que tenemos que enseñarle a nuestros hijos.

Nos vamos a equivocar una y otra vez en la crianza de nuestros hijos. Pero en la formación del carácter de nuestros hijos ¡tenemos que triunfar! – Dios ya nos dio las herramientas.

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