Bebés, Niños, Para Madres

Rutinas para Niños (parte 2 de 3) por Susan Evans

julio 28, 2010
Pin It

Parte 1, Parte 3

Cómo Organizar Actividades

Primero tendrás que decidir qué tipo de actividades quieres que tu hijo haga durante el día. Pídele a Dios que te muestre qué debes hacer con cada niño. Luego haz una lista de cosas que te gustaría hacer, y acomódalas a tu día, siempre en el mismo orden. El cerebro del niño no se fatiga tanto si el orden de hacer las cosas es el mismo. Es más fácil que el niño preste atención a la historia que estás leyendo, si se hace a la misma hora cada día. La familiaridad de la rutina es reconfortante.

Ideas de Actividades

Para un pequeño de dos años de edad, puedes leerle una historia de la Biblia después del desayuno (5 min.) Puedes jugar con el alfabeto que se pega en la nevera para enseñar los sonidos de las letras (5 min.) Puedes contar algo en la habitación (1 min.) Ten en cuenta que ninguna de estas cosas requiere una planificación avanzada. Sólo planifica una vez, después de orar al respecto, y haz lo mismo cada día. No es difícil.

Luego, puedes ponerle música en una habitación que está lejos de donde tú estás. Música clásica, canciones de la Biblia, o CDs de aprendizaje pueden estar en el ambiente mientras tu hijo hace una actividad abierta como bloques, arena o rompecabezas de madera. Si ellos tienen la costumbre de jugar solos (o con un hermano) durante esta hora del día, te liberará para pasar tu tiempo con Dios y hacer otra cosa de tu propio interés. Tu propia mañana se te hará más productiva y tendrás una mayor sensación de satisfacción porque habrás hecho una pequeña cantidad de planificación con tus hijos más pequeños.

Transición de Actividades

Después que tu hijo ha acabado con una actividad, pasa cinco minutos interactuando con él, incluso si es sólo para dar abrazos y cosquillas. Luego, prepara la próxima actividad interesante, como instrumentos musicales, letras de imanes en una bandeja para hornear galletas, o la creación de una fortaleza con una mesa de juego y una manta (y prestarles algunos platos de plástico). Déjalos que jueguen por un tiempo. Las posibilidades son infinitas. Pueden jugar con un molinillo de viento, crear calles para los carritos en una alfombra, jugar con un juguete grande, o repartir y jugar con tarjetas de memoria o cualquier otro juego de tarjetas. Hay muchas otras actividades que no requieren de mucho juguete pero que les ayudará a desarrollar la coordinación mano-ojo, como poner frijoles en recipientes, etc.

Susan Evans creció en Guatemala, como hija de misioneros cristianos. A los 18 años, se mudó a los EE.UU. y estudió para sacar una licenciatura en inglés. Se certificó e impartió educación durante 7 años, incluyendo 2 años en Londres, antes de tener hijos.

Hoy día Susan educa a sus 4 hijos en el hogar. Puedes visitar su sitio (en inglés) www.SusanEvans.org

Foto por Mish Mish

Related Posts with Thumbnails

Comments

comments

You Might Also Like

No Comments

Leave a Reply