Esposas, Para Madres

Una Esposa y Madre Imperfecta Sirviendo a un Dios Perfecto

diciembre 13, 2010
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Artículo por Beth Jones

¿Hay esposas y mamás perfectas por aquí? ¿Te puedes poner de pie y saluda – y tu marido e hijos a tu lado también? Bueno, por mi parte, ¡no me podría poner de pie! (¡Ni mi esposo e hijos!)

¿Y tú? ¿Luchas contra ese deseo y necesidad de ser la “perfecta” esposa y madre? ¿Te sientes a veces (bueno, más que a veces) desalentada de que alguna forma “no estás a la altura” de una esposa y madre ideal? Y a todo esto, ¿quién esa mujer perfecta?

Sí, todos sabemos quién es ella. P31. ESA mujer. La que anhelamos ser, y, sin embargo, siendo sinceras, a veces ni siquiera nos cae bien. En comparación a ella, nos sentimos inadecuadas. Incluso, la envidiamos. Derrotadas. Como un fracaso. Ella es tan completa. Respetada. Ella es una buena cocinera, por el amor de Dios. Probablemente iba a comprar todos sus alimentos en la tienda de comida nutritiva.

Su marido, incluso le dice que es atractiva  (bueno, lo dice de una manera algo diferente en la Biblia, ¡pero sabes que eso es lo que quiere decir!) Tambien los niños le dicen: “Mamá, ¡tú eres lo máximo!” Sus hijos no tienen ninguna queja de ella. ¿Es esto real?

No estás en control

Yo creo que Dios quiere que nosotras, como esposas y madres, seamos “de verdad.” Real. Transparentes. Abiertas a nuestras insuficiencias e idiosincrasia, en nuestro estado de pecadoras y nuestra incapacidad de ser la mujer que deseamos ser. Porque cuando somos reales, cuando nuestros corazones son quebrantados y clamamos a Dios después de que nos equivocamos (¡otra vez!), es cuando El nos dice: “Esto es justo donde quiero que estés. Dependiente de mí. Que sepas que no puedes hacerlo por ti misma. No estás en control. Necesitas mi gracia y mi amor.”

Algunas de nosotros necesitamos GRANDES cantidades de gracia. ¡Yo califico en esta categoría!

¿Qué hace una mujer imperfecta como tú en un lugar como éste?

Entonces, ¿qué debe de hacer la mujer imperfecta? Reconocer que en efecto, ella no es perfecta, ella nunca va a ser perfecta en esta vida, pero sirve a un Dios perfecto.

Un Dios que ve sus defectos y sus pecados, y sin embargo la ama tanto que murió por ella y le ha dado la vida eterna si ella tan solo recibe el regalo de su sacrificio con las manos abiertas y un corazón hambriento.

Un Dios que entienda lo que es tratar con niños que pelean todo el día, pequeños egoísta que dejan suciedad por todas partes – y que se salen con mil excusas a la hora de limpiar.

Un Dios que mira desde el cielo las luchas, dudas y frustraciones diarias de esta mujer  y derrama una lluvia de misericordia en el momento en que lo necesita, sobre todo cuando ciertamente no merece su misericordia – porque su pecado levantó la cabeza antes de que fueran las 8am. Porque Él es ese tipo de Dios.

Un Dios cuyo poder y fuerza es perfecto en su frágil debilidad y terco orgullo.

Un Dios que escucha el más leve susurro de su corazón cuando ella suspira sobre el último doloroso argumento y dice: “Yo no puedo más con este matrimonio. Estoy muy cansada.”

Un Dios que sabe cuando las lágrimas llenan sus ojos cuando está tendiendo a un niño enfermo y no puede hacer que la enfermedad desaparezca en su propio poder, y le duele mucho ver a su niño que sufra.

Un Dios que la creó maravillosamente en el vientre de su madre – sabiendo lo imperfecta que sería todos los días de su vida, sin embargo, deleitándose cuando la creo con belleza única, sonriendo a la espera de su nacimiento porque ella le traería gloria con los dones que Él le dio y el gran amor que Él tiene para ella.

Las gotas de gracia para cada día

¿Esposa perfecta? De ninguna manera. ¿Perfecta mamá? No, en lo absoluto. Pero un Dios perfecto que es su ayuda en momentos de necesidad. Lo cual, para mí, es todos los días.

Las Escrituras nos asegura que si confiamos en El, El hará. No importa  cual sea tu transfondo religioso, si has aceptado a Jesus como tu Salvador, El actuará con mucha generosidad para ayudar a quien busque su ayuda. “…TODO AQUEL QUE INVOQUE EL NOMBRE DEL SEÑOR SERA SALVO .” ~ Romanos 10:13.

Dios puede hacer mucho más de lo que podemos imaginar – incluso con nuestro ser imperfecto. Sólo cree y confía en Él y pide su intervención diaria. Espera y mira lo que hará. Y un día, tu marido y tus hijos se levantarán y te llamaran bienaventurada. Porque lo eres, ¡con Dios a tu lado!

foto por  /senzafine

www.bethjones.net

elizabethdjones@gmail.com

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  • Reply Tweets that mention Mujer Radiante » Blog Archive » Una Esposa y Madre Imperfecta Sirviendo a un Dios Perfecto -- Topsy.com diciembre 13, 2010 at 6:26 pm

    […] This post was mentioned on Twitter by Karisa Rivera, Allan Esteban Rivera. Allan Esteban Rivera said: RT @KarisaRivera: Esposa y Madre imperfecta sirviendo a un Dios perfecto http://mujerradiante.com/una-esposa-y-madre-imperfecta-sirviend … […]

  • Reply Juckzana diciembre 19, 2010 at 7:54 am

    Que hermoso mensaje! Aunque todavia no me he casado ni tengo hijos este mensaje es de mucha ayuda para mi, y me imagino que mucho mas para las que ya gozan de la hermosa experiencia de ser madres y esposas

    Gracias por compartirlo

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