Para Madres

El honor, la responsabilidad y el privilegio de una abuela: pasar el legado

julio 16, 2012
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Contrario a lo que la cultura actual promueve, cuando sus hijos crecen y se van del hogar, una madre está por comenzar una de las más especiales e importantes etapas de la vida de una mujer: la influencia a la tercera generación. 

Lamentablemente, lo que la cultura de hoy nos dice es que al terminar con el trabajo de crianza de sus hijos, una madre por fin tiene la libertad de hacer su vida y realizar sueños que su vida familiar se lo impedía. Pero las Escrituras nunca aluden a esta extraña filosofía.

Con tantas oportunidades y opciones, una madre con hijos adultos tiene que ser muy cuidadosa al planificar su nueva estación en la vida, sin descuidar ni ignorar sus responsabilidades ante Dios: la bendición de ser abuela.

Una abuela tiene la experiencia y sabiduría que mujeres jóvenes aún no han alcanzado. Las abuelas tienen mucho que enseñar y compartir con sus nietos, la generación que continuará, o no,  su servicio a Dios, tal y como sus padres lo han hecho.

Una abuela tiene que acondicionar su vida para poder llevar a cabo con mucha honra su llamado de abuela, según lo dicen las Escrituras en Deuteronomio 4:9 y 6:2.

Una abuela tiene que acondicionar su casa. Cuando sus hijos adultos se comienzan a ir del hogar, muy pronto ese hogar abrirá las puertas a bebés y niños. Ya no es casa de solo adultos, con artículos frágiles y prohibidos. Esta ahora es una casa que le da la bienvenida a los niños.

Una abuela tiene que acondicionar su cocina. Tanto la comida y meriendas disponibles como los utensilios en una casa reflejan la prioridad e importancia que se le da a los niños.

Una abuela da mucho de su tiempo. Ella se organiza para tener la oportunidad de compartir con sus nietos. Proporciona suficiente tiempo para concentrarse intencionalmente y exclusivamente en ellos.

Una abuela le pasa sus habilidades e intereses a sus nietos. Ella crea oportunidades para enseñarle a sus nietos las cosas prácticas que ella ha aprendido y compartir con ellos sus habilidades sobrenaturales que Dios le ha dado.

¡Una abuela ora por y con sus nietos!

En una ocasión escuché a un empresario muy exitoso hablar sobre su rol como abuelo: Por mucho tiempo él creía que los nietos eran solo para verlos y disfrutarlos en su tiempo libre, especialmente porque era una persona muy ocupada. Sin embargo, Dios le mostró a través de las Escrituras que su papel de abuelo era uno que conllevaba mucha responsabilidad ante Dios. Y al querer ser un buen administrador de todo lo que Dios le había dado, incluyendo sus nietos, tomó decisiones drásticas. Solicitó a sus hijos que le trajeran sus nietos X cantidad de veces al mes, para intencionalmente pasar tiempo con sus ellos, disfrutarlos e instruirlos en las cosas de Dios, como patriarca espiritual. Pero debido a sus deberes y responsabilidades laborales,no siempre se podía ausentar de su oficina. Pero esto no fue ocasión para desistir en su propósito. Poco a poco fue haciéndose de juguetes y elementos necesarios para entretener a sus nietos en su lugar de oficio. Incluso, dentro de una de las puertas en su oficina se podían encontrar guardados todos estos juguetes, esperando el momento en que los pequeños llegaran a su oficina. Este empresario contaba con mucho orgullo que su agenda tenía como prioridad sus citas con sus nietos, y no solo su agenda lo mostraba, sino su oficina también daba testimonio de ello.

Por tanto, guárdate y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos y a los hijos de tus hijos. Deuteronomio 4:9

…a fin de que temas a Jehová, tu Dios, guardando todos los estatutos y mandamientos que yo te mando, tú, tu hijo y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, para que se prolonguen tus días. Deuteronomio 6:2

foto por moodboardphotography

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