Entre las diversas tareas que llenan la vida de una mujer, entre los altos y bajos y entre los retos y problemas, la Palabra de Dios es siempre un ancla fuerte. Aunque nuestro mundo se nos esté cayendo y todos nuestros planes planes se nos desbaraten, la Biblia nos brinda luz y esperanza.
La Biblia también es nuestra confianza en los días de gozo y victoria. Cuando las cosas salen bien, cuando las puertas se nos abren y cuando experimentamos triunfo, las Escrituras nos dan guía y sabiduría.
Por eso es bien importante no solo leer la Biblia, sino también memorizarla para poder recurrir a ella en los momentos en la que se necesita.
Es mucho más fácil tomar buenas decisiones cuando la Palabra de Dios mora en nosotros. Y especialmente en este mundo tan confuso, es más práctico hacer sentido de los problemas y conflictos cuando conocemos las verdades de Dios y las traemos a la mente en el momento oportuno.
Una de las formas más sencillas y agradables de memorizar las Escrituras es a través de la música. Una madre cuenta que un día se encontraba muy cansada y frustrada con todo el trabajo que tenía en su casa y después añadirle a eso la gran responsabilidad de la crianza de sus hijos, ¡suficiente para desanimarse querer tirar la toalla! Pero comenzó a orar y en ese momento Dios le puso un cántico en su corazón:
“El gozo del Señor mi fortaleza es.” (Neh. 8:10)
Otra amiga me comentaba de una ocasión en la cual estaba en medio de tomar varias decisiones importantes para su vida, teniendo frente a sí varias buenas opciones. Pero todo cayó en su lugar cuando se acordó de una canción que se sabía:
“Busca primero el Reino de Dios y también su justicia. Todas las cosas se te añadirán….” (Mateo 6:33)
Una de mis promesas favoritas la aprendí en una canción:
«Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado.» (Is. 26:3)
¿Cómo estás memorizando la Palabra de Dios hoy?

